viernes, 26 de enero de 2007

Otra mañana

Esta mañana me levanto a gritos

el ruido del mundo se tornó tan insoportable como los sueños que le precedían a mi despertar tan abrupto

Ellos no dejaban de hablar

de gritar de sonar las bocinas y las sirenas

Los pregones parecían amplificados por los altoparlantes de todos los apartamentos continuos.

Esta mañana me jalo por las greñas

preño mis ojos de una oscuridad ambivalente

tan clara, que no podía ver que estaba delante y que estaba detrás, mucho menos lo que se balanceaba a mis costados

No voy a negar que me costo casi la vida poner los pies en el frío suelo (lo único frío por estos lados)

Una hora después de lo necesario, comienzo a clavarme gotas en todo el cuerpo, evaporándolas al contacto de mis poros y dejando una fina capa de jabón liquido por toda mi anatomía

Hasta el aseo es pesado

y aumentan los decibeles de todo cuanto sucede fuera de mis 5 sentidos, y el día a penas empieza; todos se ven tan normal y relajados que me dan envidia.

Logro instalar mis huesos en el interior del carro, enciendo el aire acondicionado, respiro hondo y lanzo una plegaria al Santo Tapón para que despeje un poco mi trayecto al trabajo...

Esta mañana me levanto a gritos.... y tu no estabas a mi lado. Con razón todo es tan abrumadoramente pesado.

Maldigo el momento de tu ausencia porque me impide tenerte.

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