viernes, 26 de enero de 2007

Un balance de las cosas


Me gusta recordar que no soy el que fui

que he aprendido de las malditas heridas que me inflige la vida

Me gusta saber que ella esta a mi lado, un poco distante, a veces,

un poco entre mi piel y mis huesos, a veces.

Recorro mentalmente los estrechos caminos de mi conciencia

y unas, me pierdo, tanta incoherencia de mi parte me hace sonreír estúpidamente. Otras, la sensación de evolución de mis ideas y de mis asuntos en ascenso, logra dejar que me auto regale 5 minutos de descanso espiritual.

Me gusta recordar que solo vivo puedo pecar, errar y enmendar. Que puedo deshacerme de todo cuanto me rodea, menos de mis errores y mis sueños.

Me gusta tomarla de la mano, mirar esos gigantes ojos y recordar una vez mas, la vida me regala el don del amor.

Me gusta, no puedo negar que me gusta. La pueril certeza de que lo sensual busca el balance con lo material y que nunca, nunca, lograron estar mas cerca.

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